¡Ave María!

Queridos Hermanos:
 
¡Que el camino al que nos conduce Cristo sea nuestro destino!
 
Pidamos en este tiempo Cuaresmal que la oración se transforme en eco del Corazón de Jesús, que acompaña a Su Iglesia en Su peregrinaje  por esta tierra. Por ello, y como siempre nos ha aconsejado Nuestra Madre, Madre de Cristo y de la Iglesia, ofrezcamos llenos de confianza  y esperanza nuestra plegaria por Nuestro Papa, Su Sucesor y la Iglesia toda.
 
 
Tomemos en nuestras manos el Santo Rosario y comencemos, ¡Ave María!
 
 
¡Por el Corazón de María al Corazón de Cristo!
 
 
Marta
 
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